Un menor de diez años sufrió un infarto mientras viajaba en el barco que cubre la ruta Motril–Nador. La rápida intervención del equipo médico a bordo fue clave para estabilizar al paciente, que fue trasladado de urgencia en helicóptero al hospital de Granada.
Este suceso pone de manifiesto la importancia de contar con desfibriladores y personal formado en Soporte Vital Básico en todos los medios de transporte público, especialmente aquellos que cubren rutas de larga distancia donde el acceso a servicios de emergencia puede verse limitado.
AVANSIL recuerda que la formación en RCP y el acceso a un desfibrilador en los primeros minutos tras una parada cardíaca pueden aumentar la tasa de supervivencia del 5% al 70%.



