Un niño de siete años falleció de forma repentina durante una clase de educación física en un colegio de Loja (Granada). Los padres habían comunicado previamente al centro que el menor tenía un soplo cardíaco detectado.
Este trágico suceso pone de relieve la necesidad urgente de instalar desfibriladores externos automatizados (DEA) en todos los centros educativos, así como de formar al personal docente en técnicas de Soporte Vital Básico.
La muerte súbita en edad escolar, aunque poco frecuente, puede prevenirse con una respuesta rápida en los primeros 3-5 minutos. AVANSIL ofrece programas específicos de cardioprotección para centros escolares.



